Cómo lograr, por fin, el Mindfulness

5 julio, 2019

Con tantas cosas que tenemos pendientes por hacer, es difícil estar presentes en el aquí y el ahora. Por eso han surgido toda clase de expertos que ofrecen diversidad de libros, cursos y seminarios sobre Minfulness. Aquí te explicaremos que, de todas formas, ya haces Mindfulness, sin saber.

Las múltiples ocupaciones que tenemos, aquí y allá, más todas las tareas pendientes de antes y del futuro… nos dificultan seriamente estar aquí, ahora, ya.  El Mindfulness se trata de eso: “estar en estado de presencia”. 

Y si te parece que la definición es redundante es porque, en el fondo, la presión de cumplir con exigencias externas nos van alejando poco a poco de nosotros mismos. El Mindfulness parece lo más obvio y por eso lo más difícil. Volver a nosotros. Volver a estar aquí. Volver a estar en nuestro tiempo. 

Pero como nos encanta dar buenas noticias cuando el pesimismo ronda, hoy venimos a darte tranquilidad: existen por lo menos tres momentos cotidianos en que eres intensamente Mindfulness. 

  1. Escuchar una conversación ajena. Aparentemente estás proyectado hacia afuera de ti cuando intentas escuchar la conversación de otros; pero alcanzas un estado de silencio y atención que son fundamentales para el Mindfulness.
  2. Observar la mosca que acaba de asentarse en tu mesa. No hay que explicar por qué. Lo sabes mucho.
  3. Sacar cabellos del jabón. Pocas cosas requieren tanto tu atención. Se combinan habilidades de motricidad fina, enfoque a solución de problemas y, claro, deep work.

Si has vivido de estas situaciones, tranquilo: has hecho Mindfulness. Ahora, relájate: la IMPRO te ayuda para la vida. En nuestras redes sociales [instagram + twitter] puedes seguir ideas prácticas para vivirlo.

Compartir: