Estrategias para storytelling

28 junio, 2019

A veces contar una historia te puede salvar la vida. Pero hay que saber contarla, y eso es el storytelling.

Cada tanto la distancia que hay entre un objetivo que tenemos y lo que nos pone la realidad es grande. Y, también cada tanto, esa distancia la puede cubrir una historia. Una historia en la que cuentes algo enamorador, algo interesante, algo relevante… Hablemos de cómo el storytelling te puede ayudar a cruzar la distancia.

Con una historia puedes llamar la atención. Cuando empiezas con un “Esto lo aprendí una vez que…” la audiencia dirige su atención a saber cómo fue que lo aprendiste. A condición, claro, de que al salir de la historia la conectes con lo que vas a proponer. 

Con una historia ganas empatía. Las historias humanas, que nos conmueven, al final, tienen siempre el mismo mensaje: yo también he vivido eso, entiendo lo que sentiste.

Con una historia te entretienes y permites que otros se entretengan. La atención se centra en la dificultad que tiene tu personaje (que puedes ser tú) y en sus formas de resolver los conflictos, tú y quienes te escuchan se entretienen porque en toda historia se trata de alguien que, aunque haya sufrido, ya vivió lo que vivió. 

Ahora, pon en práctica las estrategias: centra la atención en un personaje, ponle un conflicto, muestra cómo la tarea de resolver ese reto cambió al personaje; busca generar empatía. Y, sobre todo: diviértete mientras la cuentas. 

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