Tres ideas para divertirse en una reunión (sin que nadie lo sepa)

2 agosto, 2019

Veníamos desarrollando la serie sobre la dispersión, pero nos llamaron a un reunión. Una de esas reuniones que pudo haber sido un correo electrónico. O un meme. Y, estando aquí, se nos ocurrieron tres formas en que la IMPRO nos puede ayudar a evitar reuniones.

Todos sabemos que cuando alguien no nos atiende porque “Está en una reunión”, y que cuando al correo llega una citación con el asunto “Reunión importante”, no hay otra cosa diferente que pérdida de tiempo. 

Todos sabemos que algunos cargos administrativos requieren tomar decisiones. Y que algunas personas no preparadas para ello prefieren nombrar comités (de esos con nombres importantes y con personas de altos niveles administrativos) para que no les dejen solos al tomar la decisión.

Todos sabemos, y eso es peor, que muchas veces las decisiones importantes, para las que se supone que está citada la reunión, ya están tomadas, pero el personaje encargado prefiere simular un ambiente de democracia en el que todos hablan, discuten, reflexionan y llegan a las “mejores” decisiones. 

Todos sabemos, y esto es mucho, mucho peor, que si la decisión importante no está tomada antes de la reunión, y, en realidad el personaje encargado quiere un ambiente de democracia en el que todos hablan, discuten, reflexionan y buscan llegar a las “mejores” decisiones… son las peores reuniones del mundo mundial. 

Por eso, ante la dificultad de evitar ciertas reuniones, traemos tres ideas que la IMPRO nos da para no pasarlo tan mal.

  1. Si te toca hacer el acta (protocolo, resumen, informe…) de la reunión, toma los apuntes a manera de memes. Así, justificas por qué estás usando el celular, y, de seguro, no vas a olvidar lo importante cuando estés revisando tus apuntes para elaborar el escrito. 
  2. Propón la metodología del “emputómetro”. Esta es genial: para discutir un tema relevante, pide que cada integrante haga una lista de las cosas que más le molestan (le enfadan, le disgustan… le emputan) del tema abordado. La única condición es que sólo deben escribirlo, sin justificar las respuestas. Así será más fácil para todos ir directo al foco, sin tantos rodeos por temas irrelevantes. 
  3. Si no quieres participar, y no puedes sacar el celular, anula mentalmente el sonido de la reunión, y haz tu propia banda sonora, con diálogos y efectos de sonido especiales. A TU COMPLETO ANTOJO. Sabrás cuándo necesitan algo de ti, porque en un momento todos te mirarán, y en ese punto elevas el sonido ambiente y vuelves a la reunión, como si nada hubiera pasado.

La IMPRO no enseña a ser irresponsables con las tareas que debes cumplir, pero sí que nos da ideas para deconstruir las estructuras, cambiar los esquemas o generar soluciones alternativas. Si quieres entender por qué, aquí en ESTE POST explicamos de qué va la IMPRO PARA LA VIDA. 

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